Endurece la superficie sin modificación del núcleo, dando lugar así a una pieza formada por dos materiales, la del núcleo de acero con bajo índice de carbono, tenaz y resistente a la fatiga, y la parte de la superficie, de acero con mayor concentración de carbono, más dura, resistente al desgaste y a las deformaciones, esté tratamiento se realiza a una temperatura entre los 780°C- 930°C posteriormente se realiza el temple y revenido para ajustar durezas y así obtener capas de penetración que van desde 0.004” - hasta 2 mm, según sea el requerimiento.